Turismo Madrid

Turismo Madrid. Valdilecha

Sus caminos llenos de contrastes -cerros, colinas y llanuras- invitan al viajero a desconectar del ajetreo de la vida diaria y adentranse en el sosiego y tranquilidad de esta localidad llena de encanto. 

El origen de Valdilecha tiene lugar en el siglo XII tal y como se constata en la cerámica campaniforme encontrada en el municipio y en algún documento. A finales del siglo XVI, la localidad obtuvo el título de Villa aunque estuvo bajo los dominios de diferentes mayorazgos y familias nobiliarias hasta el siglo XIX, fecha en que se abolió el régimen señorial.

El paisaje municipal ofrece terrenos llanos y con relieve que albergan elementos naturales valiosos. La vega muestra campos de cultivo junto con vegetación de ribera mientras que los terrenos más elevados ofrecen riscos, tierras pedregosas, plantas aromáticas y ejemplares de vid y olivo. En el término municipal también hay pinos de repoblación. Este medio natural es el hábitat ideal de fauna entre la que abundan mamíferos, aves, reptiles y anfibios. Es posible disfrutar de la naturaleza de la localidad gracias a las rutas existentes.

La agricultura constituye una de las principales actividades de los habitantes de Valdilecha gracias al cultivo, mayoritariamente, de cereales, vid y olivo –de estos últimos se obtenía vino y aceite-. La ganadería también está muy presente debido a la cabaña lanar y caprina. Incluso, todavía se pueden ver algunos chozos circulares de piedra en los cerros y laderas que servían como refugio a labradores y pastores. Desde mediados del siglo XX, el municipio vive un significativo crecimiento económico con incremento de la industria y del sector servicios.

El patrimonio artístico de Valdilecha tiene como muestra más destacada la Iglesia de San Martín Obispo, del siglo XIII y uno de los pocos ejemplos del gótico-mudéjar que quedan en la Comunidad de Madrid. La Iglesia está construida con piedra y ladrillo y presenta tres naves separadas por columnas toscanas y arcos de medio punto. La nave central es la única que constituía el primitivo templo, ampliado en el siglo XVII con la nave septentrional, la sacristía, el coro a los pies de la Iglesia y la torre –que sustituyó a la anterior-. Posteriormente se construyó la nave meridional. En el interior del edificio son muy valiosas las pinturas al fresco que decoran el ábside –conservadas parcialmente- y la decoración pictórica del Pantocrátor o Cristo sentado en un gran sillón y encerrado en la mandorla. También dentro del templo, presidiendo el altar, hay una talla de Jesús crucificado fechada en el siglo XVII.

Dentro del patrimonio religioso del municipio también se encuentran la Ermita de la Virgen de la Oliva –del siglo XVII y desde la cual se tienen impresionantes vistas- y la Ermita del Cristo del Amparo.

Más información: www.valdilecha.org