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Red de castillos de la Comunidad de Madrid

Castillo de los Laso de Vega. A la entrada a la villa, sobre una loma que se alza dominando el cauce del arroyo Sequillo. El antiguo castillo era sólo una torre rodeada de algunos dispositivos de defensa. Fue reformado en época renacentista transformándolo en el actual edificio residencial organizado en torno a un bello patio porticado. 

En el Sur de la Comunidad de Madrid se encuentra Batres, cuyo castillo es uno de los más originales de toda la Comunidad de Madrid. Construido en barro cocido sobre cimientos de pedernal, en los siglos XV y XVI, es uno de los castillos mejor conservados de la Comunidad, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1970. Destacan su torre del Homenaje, de 25 metros de altura, y su balconada de forja.

En su origen, fue propiedad de los Señores de Batres, casa que guarda una curiosa historia: a finales del siglo XV, la sexta Señora de Batres, Sancha de Guzmán, fue presionada por el mismísimo Fernando El Católico para contraer matrimonio con el valeroso capitán Garcilaso de la Vega. De ese matrimonio resultó como hijo el famoso poeta.

El señorío de Batres

Batres formaba parte del vecino señorío de Casarrubios (Toledo) cuando Pedro I lo constituyó para entregárselo a su capitán de escuderos, Diagómez de Toledo, hacia 1360. Luego pasó a su hermano Pedro Suárez de Toledo, repostero mayor del rey, y de este a su hijo Pedro Suárez de Guzmán, quien segregó Batres para fundar un mayorazgo a favor de su primogénito Fernán Pérez de Guzmán (1376-1460).

En 1431, este último se retiró a su residencia de Batres, bien por imposición real, bien por voluntad propia para dedicarse de lleno a su gran vocación: la escritura.

Evolución del castillo

El primitivo castillo era distinto al actual. Es probable que se limitara a la torre rodeada de algunos dispositivos de defensa.

El edificio residencial adosado a la torre y organizado en torno a un bello patio porticado es un añadido posterior. Debió construirse en dos fases: la primera correspondiente a la época de Sancha Guzmán y la segunda a la de su hijo Pedro Laso de Vega (hermano mayor de Garcilaso), señor de Batres desde 1512.

Mientras que la primera obra debía tener un aspecto defensivo, la segunda le dio el actual aspecto de palacete renacentista, diseñado para el confort y el deleite, mezclando elementos defensivos con otros palaciegos. Sigue teniendo un adarve almenado y contrafuertes en las esquinas a modo de torres, pero nunca ha estado protegido por un antemuro con foso, ni tiene huecos de disparo, mientras que el sencillo arco con portón que da acceso al castillo es similar al que habría recibido al visitante en cualquier palacio urbano de su tiempo.

Reconvertido a finales del siglo XIX en secadero de tabaco, en la década de 1960 lo adquirió un famoso decorador madrileño que lo restauró y amuebló. Actualmente está arrendado a una cadena de servicios para banquetes que lo ofrece como marco incomparable para celebraciones varias.

Morada de poetas

Son dos los escritores ligados a la historia de este castillo: Fernán Pérez de Guzmán y Garcilaso de la Vega. El primero fue el tercer señor de Batres y cronista del Rey Don II de Castilla. Estuvo 18 años (entre 1430 y 1458) desterrado en la torre de Batres, donde escribió “Mar de Istorias” y sus famosos “Generaciones y Semblanzas”. Asimismo, fundó una importante biblioteca, muchos de cuyos manuscritos se encuentran actualmente en El Escorial y en la Biblioteca Nacional de España.

Por su parte, Garcilaso de la Vega fue uno de los grandes de la lengua castellana, pero nunca llegó a ser Señor de Batres pues no era el primogénito, aunque debió pasar temporadas en el castillo. Hábil cortesano, poeta, renovador y humanista, encarnaba el nuevo modelo de “gentilhombre” renacentista. Junto a su amigo Boscán viajó por Italia y Francia, empapándose de las novedades renacentistas y peleando frente a las tropas imperiales en un momento en que el mapa europeo se estaba reconfigurando. 

 

Más información: www.batres.es