Turismo Madrid

Miraflores de la Sierra

Cuenta la leyenda que al pasar por la localidad la reina Isabel de Borbón quedó impresionada por la cantidad de flores y exclamó: "¡Mira Flores!" Naturaleza y patrimonio artístico son sus principales atractivos turísticos.

Miraflores de la Sierra fue fundada en época de la Reconquista por pastores procedentes de Segovia. El nombre original del municipio fue Porquerizas y cuenta la leyenda que la denominación actual se lo dieron al escuchar una expresión de la reina Isabel de Borbón, que en uno de sus pasos por la localidad se quedó impresionada por la cantidad de flores y exclamó: ¡Mira Flores!

El municipio también fue objeto de discrepancias territoriales entre segovianos y madrileños y formó parte de El Real de Manzanares. El Rey Juan I cedió las tierras a la familia de Mendoza y, en 1446, recayeron en Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana. En 1523 obtuvo el rango de Villa.

La población se dedicaba, básicamente, a la agricultura –hortalizas, uvas, cereales, olivos, frutas- y a la ganadería –vacas, ovejas, cabras, cerdos y también caballos-. En el siglo XIX se explotaban yacimientos de plata, cobre y otros materiales. Desde el siglo XX, el sector servicios adquirió gran relevancia debido al desarrollo turístico que se produjo en Miraflores y para atender a los muchos visitantes que buscaban las bondades naturales y culturales de la localidad y que, incluso, establecían su segunda residencia allí.

Precisamente, la naturaleza y el patrimonio artístico son de los principales atractivos de Miraflores. El clima continental característico del municipio permite la existencia de árboles de hoja perenne, pequeña y coriácea, para soportar mejor las épocas de sequía que se producen en los veranos. No es extraño observar encinas, pinos, coscojas y plantas aromáticas así como vegetación de ribera que crece en las inmediaciones del río Miraflores y de los cuatro arroyos que discurren por el término municipal. Las especies animales predominantes son los mamíferos, las aves y los reptiles. Las principales actividades que se pueden realizar mientras se está en contacto con el medio natural son el senderismo, las rutas en bicicleta o a caballo, multiaventura y deportes aéreos como el ala delta y el parapente.

En relación con el patrimonio artístico, cabe destacar la Iglesia y la Gruta de Nuestra Señora de Begoña. La Iglesia de Miraflores es originaria del siglo XV pero a lo largo de la historia ha vivido reformas. En la actualidad presenta la torre, el presbiterio y crucero, tres naves, dos pórticos y una serie de capillas adosadas a ambos lados de las naves laterales. Dentro de la Iglesia se guarda una pila bautismal del año 1492. La Gruta es un recinto muy acogedor fundado, en 1952, por Julián Reyzábal Delgado, devoto de Nuestra Señora de Begoña y también de Miraflores de la Sierra.

Otras muestras patrimoniales del municipio se encuentran en las muchas fuentes existentes, entre ellas está la emblemática Fuente Nueva –construida en 1791 y sucesora de una fuente vieja del siglo XV-. También merece una visita el Ayuntamiento, ubicado en un edificio porticado con ocho columnas y coronado con una torre estrecha donde figura un reloj.

Más información: www.turismomirafloresdelasierra.es