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Fuencarral y Preciados, historia y compras en Madrid

 

Una de las ventajas que presentan las grandes ciudades es que en ellas hay infinitas posibilidades de compra: se puede encontrar de todo. Madrid es un claro ejemplo y, dentro de ella, se pueden destacar dos rincones concretos, las calles de Preciados y Fuencarral. Dos calles que han labrado su fama desde hace años gracias en buena medida a sus
tiendas o grandes almacenes. Referencias que, además, tienen un pasado de lo más interesante.

Fuencarral, de calle histórica a epicentro de compras y marcha
Entre Malasaña y Chueca, alcanzando en su final Chamberí, la calle de Fuencarral lleva existiendo varios siglos. En las crónicas de la Edad Moderna se establecieron varios nombres para esta vía que llevaba al norte. Sin embargo, el hecho de que condujera a la localidad de Fuencarral, absorbida por Madrid a mediados del siglo pasado, hizo que la lógica se acabara imponiendo y se quedase con la denominación actual.

Hoy día el arranque de esta calle, en Gran Vía, es peatonal. Así, no hay coches hasta quedarse aproximadamente a medio camino de la glorieta de Bilbao. En este tramo es en el que más tiendas de compras se acumulan, cuya temática principal es la moda. La combinación de grandes marcas, propuestas alternativas y su situación muy céntrica justifica que sea la zona más abarrotada.

Según se avanza, a pesar de los coches, se impone el ambiente más festivo y animado de Malasaña y Chueca. Es otra de las caras de Fuencarral, una repleta de bares, restaurantes y terrazas de todo tipol. En esta altura, los negocios alternativos comienzan a predominar y se alza uno de los espacios que mejor representan a Fuencarral: el mercado de San Ildefonso. Históricamente el espacio que ocupa y sus inmediaciones acogieron mercados callejeros, para pasar a ser el primer mercado cubierto en el primer tercio del siglo XIX. El nuevo edificio cuenta con varias plantas y con una innovadora propuesta gastronómica, basada en una veintena de puestos, así como continuos eventos.

Otrora, la vía estaba trufada de cines, especialmente en su segmento final. Hoy siguen sobreviviendo algunos, pero son minoría. Así, recorrer Fuencarral puede tener una conclusión muy cultural viendo una película. Sea como fuere, el trayecto de Gran Vía a la glorieta de Quevedo permite experimentar una calle que es puro Madrid. El hecho de que no abundaran en ella edificios civiles ni religiosos permitió que tomara un carácter propio y no evita que tenga hitos que ver tan notables como el Museo de Historia o el mencionado mercado de San Ildefonso.

Preciados, la gran calle comercial de Madrid
También antigua es la calle de Preciados. El nombre, de hecho, tiene anécdota. Se cuenta que viene de dos hermanos cuyo trabajo, de carácter público, consistía en inspeccionar mercados y talleres. Como eran dos y se apellidaban Preciado, pues ya estaría. Esto muestra a las claras el carácter comercial de la pequeña vía, que abarca en torno a medio kilómetro, que hoy sigue siendo una de las más recorridas cuando se quiere comprar algo, ya sea en tiendas a pie de calle o en grandes superficies.

Con todo, no es por la peculiaridad de su denominación ni por el hecho de que llegara a acoger una importante casa de cambio por lo que se conoce a esta calle madrileña. El motivo es que allí convivieron, y compitieron, los que fueran principales referentes de los grandes almacenes españoles. Se trata, por supuesto, de Galerías Preciados y El Corte Inglés. Ambas nacieron en esta calle, sobre los años 40, y aquí tuvieron sus naves insignia.

Tras asentarse en todo Madrid, ambos se expandieron por el resto de España durante los 60 y los 70. La lucha tendría un ganador claro, con El Corte Inglés absorbiendo a su rival en 1995. Por aquel entonces, Galerías Preciados llevaba ya años pasando de una mano a otra, languideciendo hasta su desaparición. En todo caso, ambos compusieron una imagen típica de esta vía durante décadas y contribuyeron a crear la fama que hoy posee.

Preciados es una de las calles más caras del mundo y está repleta de comercios. Durante todo el año es un lugar bullicioso, perfecto para ir de compras en su tramo entre Sol y Callao. Asimismo, la paralela calle del Carmen acoge a la popular Doña Manolita, entre otros espacios. Sin embargo, hay que remarcar que la vía se extiende más allá, girando en esta última plaza y llegando a la de Santo Domingo. Este segmento es más tranquilo y está más centrado en la oferta gastronómica. Por tanto, si no se sabe dónde comer o cenar, aquí habrá alternativas de sobra.

Vertebradas a ambos lados de la Gran Vía, tanto Fuencarral como Preciados son las dos grandes arterias de la Madrid de las compras. Pero también son calles de una gran tradición, con siglos de historia y anécdotas a sus espaldas. Lugares, por tanto, imprescindibles en cualquier visita a la capital de España.

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Créditos Imagen: Calle Fuencarral © JJFarq. Shutterstock