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El fuego y el amor al producto. Roostiq

 

Roostiq supone la sinfonía perfecta. El fuego, las brasas, la parrilla y el horno, son instrumentos que manejan en cocina y que suenan francamente bien, bajo la batuta de Alberto Zoilo propietario y alma mater.

La despensa para alimentar el cuarto elemento se encuentra en su propia finca, una dehesa en Palazuelos, Ávila. Desde aquí llegan "jornada tras jornada" las hortalizas, los pollos ecológicos y cerdos alimentados con bellota, ellos son los principales protagonistas que nutren las más destacadas propuestas gastronómicas de Roostiq.

El amor al producto se convierte en el quinto elemento, que confiesa a los cuatro vientos, y lo hacen con pasión, energía, claridad, e iniciativa. Seguro que a Zoilo se le pasó por la cabeza aquel refrán -en su vertiente más positiva- "yo me lo guiso, yo me lo como", haciendo referencia a la autosuficiencia ¡¡enhorabuena!!

Ponemos el contador a "cero" para probar sus ilustres torreznos, se recomienda degustar con templanza.

De corteza fina y chasqueante, matices ahumados, jugosos y sabrosos, no se les puede pedir ná más. Si quieres alcanzar la gloria pide champagne, música celestial.

De su particular huerta llegan los puerros. Antes de finalizar en el horno de leña, se confitan a baja temperatura, manteniendo sus jugos y ternura. Un bocado muy delicado.

Aplicando la misma técnica, previamente confitadas para acabar con un golpe de fuego, las alcachofas se presentan abiertas en flor, su textura pasará como una fina seda por el paladar, son increíbles.

De su horno napolitano, salen unas extraordinarias pizzas reconocidas y saboreadas más allá de nuestras fronteras, ¿el secreto?, una buena digestión. La masa elaborada en casa pasará por una larga fermentación, que tras el horneado resulte crujiente e hidratada.

En su carta suena la Roostiq, de jamón ibérico, burrata, trufa de verano, tomate y hojas de albahaca fresca. Te comerás hasta los bordes...

Cuando el pollo sabe a pollo, el resto que probaste es otra traslación. Es la consecuencia de un crecimiento animal en las mejores condiciones, en libertad y respetando escrupulosamente todas sus fases, así obtienen la máxima calidad de

Contramuslo asado en las brasas de carbón de encina, deshuesado y trinchado. Solo queda cerrar los ojos para preguntarte ¿a qué sabe el pollo?

Gracias por ofrecernos experiencias gastronómicas plenas, con un impecable servicio en sala.

 
Sitio web: www.roostiq.com

Precio medio: 50/60 euros

Horario: De lunes a domingos de 13:15 a 16:30 y de 19:00 a 24:00.

Teléfono: 918 53 24 34

 

Créditos Imágenes: ©MASánchez. Comunidad de Madrid