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Escapada a… Chinchón

La Villa de Chinchón es uno de los rincones más bonitos de España, especialmente por su casco histórico que es Conjunto Histórico-Artístico. Destino preferente para el séptimo arte, que encuentra en su Plaza Mayor el mejor de los platós, calles llenas de historia, un impresionante entorno natural y una gastronomía digna de los paladares más exigentes. ¡Ven a Chinchón!

Al sureste de Madrid, a tan solo 45 km de la capital, se encuentra esta preciosa Villa. El Río Tajuña, riega su vega, con los viñedos y olivos de máximos exponentes y fruto fértil de esta rica tierra.

Chinchón es un pueblo pintoresco y con fuerte personalidad, que conserva su encanto y lo preserva como un tesoro, para el disfrute de propios y ajenos, que hacen el deleite de los amantes de lo único. Pasear por sus calles, recorrer sus bares y tabernas, sentarse en la Plaza Mayor y ver las casas agrupadas que la protegen, contemplar sus paisajes de diverso colorido en tonos ocres y grises, degustar la comida castellana de calidad preparada con delicadeza y servida con esmero... Son muchas razones para visitar Chinchón.

Una razón añadida para visitar Chinchón es que forma parte del programa conocido como Villas de Madrid, junto con otros cinco municipios de la Comunidad que te permitirán disfrutar de promociones y descuentos gracias a una aplicación gratuita llamada Villa Card

La historia de la villa, tiene antecedentes que se remontan al Neolítico, y en la que han morado diferentes civilizaciones, desde los íberos hasta los castellanos. De la primera época de sus pobladores se conservan numerosas cuevas, la más conocida y visitada es la Cueva de la Mora. Los romanos, asentados en Titulcia, dejaron su rastro en los campamentos que establecieron por la zona, los árabes establecidos en Toledo la tuvieron bajo su gobierno, y el rey Fernando I la reconquistó.

Enrique IV, le concedió el titulo de "Villa", para convertirse en lugar de recreo para los nobles e influyentes personajes de la época. Sería el todo poderoso emperador Carlos V, quien le otorgo el título de Condado, para posteriormente la Casa de Borbón, ya en el siglo XVIII, la nombró "Muy Noble y Muy Leal Villa", por su lealtad en la Guerra de Sucesión.

De hecho, los franceses también dejaron su huella en el municipio. Para comprobarlo, no hay más que encontrar la llamada "Columna de los Franceses" en la Plaza Mayor, ¡Búscala!

Pernoctar en Chinchón merece la pena

La historia es tan diversa e importante como la grandeza de los recursos turísticos que posee esta localidad, para convertirse en un polo de actividad turística para el disfrute de todos aquellos que quieran escaparse a este lugar privilegiado. Una buena opción es la de pernoctar en el Parador, en algún hotel o en algún alojamiento rural con encanto, pues abundan las opciones.

Pero Chinchón es mucho más y si te escapas un fin de semana, tendrás la oportunidad de visitar los alrededores porque merecen la pena. Entre su patrimonio histórico destacan las ruinas del Castillo de los Condes y del Castillo de Casasola. Si lo tuyo es la naturaleza, los alrededores de Chinchón destacan por sus humedales como las lagunas de San Juan, Casasola y San Galindo, o el espacio del Pingarrón que está incluido en el Parque Regional del Sureste.

No puedes dejar pasar la oportunidad de degustar su gastronomía típica castellana pero que se ha adaptado a los tiempos modernos. Por ejemplo, puedes darte un homenaje en el Parador de Turismo que se encuentra en el Monasterio de los Agustinos que durante todo el año ofrece una docena de platos representativos que hacen las delicias de los comensales, como son los platos de verduras frescas de La Vega (cocidas, hervidas o rellenas), en invierno el Caldo de Taba o el Guisote de Ajillo de Cordero Lechal. Sin olvidar, las suculentas tapas que podrás degustar en los mesones que rodean la plaza mayor y otros establecimientos hosteleros de esta villa de la que son toda una tradición.

Más información: Chinchón