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Dos grandes ‘Damas’ te esperan en Madrid

El Museo Arqueológico Nacional (MAN), nos brinda la posibilidad de conocer a dos damas centenarias que nos trasladarán hasta el siglo IV a.C.. Se trata de dos esculturas únicas, que nos revelarán secretos en un fascinante viaje al pasado. ¡Acércate al MAN y vive en primera persona este encuentro con la historia!

El Museo Arqueológico Nacional te da la oportunidad de conocer más a fondo la historia de dos célebres damas. No dejes pasar por alto esta ocasión y descubre a la 'Dama de Baza' y a la 'Dama de Elche':

La conocida escultura íbera 'Dama de Baza', forma parte de los tesoros descubiertos en la necrópolis de Baza, Granada, en 1971. De piedra caliza, data de la primera mitad del siglo IV a.C., y representa a una mujer de la aristocracia de la antigua localidad de Basti (antigua Baza), convertida en heroína gracias a un ritual funerario. Se trata de una figura entronizada, de rasgos casi perfectos que posee una cavidad para depositar las cenizas fúnebres. Con ropas y adornos muy lujosos de carácter simbólico, destacan, por su gran tamaño, los pendientes. En su mano izquierda sostiene un pichón, interpretado como nexo entre la mujer mortal y la diosa que actúa de protectora tanto del ave como de los huesos de la difunta. Explora todos sus detalles y adéntrate en las teorías que se barajan sobre si se trata de una guerrera divinizada o de una reina sacerdotisa.

Por su parte, la 'Dama de Elche', uno de los tesoros del museo, fue encontrada el 4 de agosto de 1897 en el yacimiento arqueológico de La Alcudia. Este busto de piedra caliza, es una de las obras con más renombre del mundo y data de los siglos V-VI a.C. Representa a una mujer de facciones perfectas, ataviada con espléndidos ropajes y joyas propias de los íberos, lo que indica que quizá fuera una dama de la aristocracia. Pero a día de hoy, su identidad sigue siendo un misterio y se desconoce si representa a una diosa, a una sacerdotisa o a una dama de alta alcurnia. Al igual que otras figuras ibéricas, posee un hueco en su espalda lo que sugiere una finalidad funeraria, quizá para guardar objetos o las cenizas del difunto. A pesar de los golpes y la pérdida de la policromía casi en su totalidad, está bien conservada. ¡No dejes pasar esta ocasión de vivir la historia antigua en primera persona!

Más información: Museo Arqueológico Nacional