Colmenar de Oreja

Colmenar de Oreja

En el sureste de la Comunidad de Madrid, con el Tajo marcando su límite por el sur, Colmenar de Oreja ofrece siempre una bienvenida acogedora a propios y extraños. Forma parte de las Villas de Madrid por su reconocido patrimonio cultural y su autenticidad rural. Te sorprenderá su conjunto urbano, de gran personalidad, declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico debido a su riqueza patrimonial, su evolución urbana y al gran número de elementos singulares de interés arquitectónico histórico, etnográfico e industrial.

La verdadera protagonista de esta villa es su Plaza Mayor, que sigue la arquitectura de las típicas plazas porticadas castellanas. Es, sin duda, el punto de encuentro en el que se reúnen vecinos y turistas a charlar o tomar algo en sus terrazas, incluidas las famosas patatas chulas

La historia de Colmenar está ligada al cercano castillo de Oreja, una fortaleza de origen prerromano cuyos restos se hallan a unos kilómetros de la localidad, en la provincia de Toledo. El castillo, por su parte, se halla en un enclave estratégico para controlar el río Tajo. En 1440 adquirió el rango de villa, pasando por ella la corte itinerante de los reyes castellanos.

Plaza de Chinchón

Entre los siglos XVI y XVIII los sucesivos reyes de la casa de los Austrias autorizaron o emprendieron las más importantes obras realizadas en la localidad. El auge de las industrias de extracción de piedra, fabricación de tinajas, cererías, elaboración del esparto, tejidos y la importancia de la agricultura, hicieron que esta villa fuera, hasta bien entrado el siglo XIX, el segundo municipio más poblado de Madrid, solo por detrás de la capital. Son famosas sus canteras de las que ha salido piedra para los Palacios Reales de Madrid y Aranjuez, el Teatro Real y fuentes como la Cibeles y Neptuno, entre otras.

El 21 de febrero de 2022 se han cumplido cien años del otorgamiento del título de Ciudad a Colmenar de Oreja por el rey Alfonso XIII, a la que había llegado el ferrocarril a principios de siglo XX, aunque en la década de 1940 la línea dejó de estar operativa, y hoy puede recorrerse como parte de la vía verde del Tajuña.

Ven a Colmenar de Oreja y descubre ese otro Madrid, más auténtico, más pausado, en el que escuchar tus pasos mientras caminas por sus calles y deleitarte con la buena cocina tradicional, acompañada de un buen vino de Madrid.

Qué ver en Colmenar de Oreja

Comienza este viaje en la Plaza Mayor, un magnífico ejemplar de plaza castellana porticada, asentada sobre un colosal túnel de piedra. Su construcción, entre los siglos XVIII y XIX, fue larga y difícil porque con ella se trataba de salvar el barranco que separaba el casco antiguo de los arrabales. Eso dota a la plaza de una singularidad digna de contemplarse. No sólo por situarse encima del puente de Zacatín, sino por el entorno urbano que se aprecia desde la misma.

La plaza cuenta con cinco entradas, destacando el edificio del Ayuntamiento y la Casa del Pósito, donde se guardaba y establecía el precio del trigo, aunque con el paso del tiempo ha tenido muchos otros usos: cárcel, Juzgado Municipal, escuela o retén de serenos.

Plaza de Chinchón

El Arco del Puente, los abrevaderos y las traseras de los edificios de la Plaza configuran uno de los conjuntos arquitectónicos más interesantes de Madrid. Ha sido escenario de innumerables películas y de multitud de series de televisión. A la espalda del paño sur de la Plaza Mayor del municipio se encuentra el Arco del túnel que sostiene las casas de este lado de la Plaza y es conocido como Ojo del Puente o Arco de Zacatín. Recorriendo el túnel de Zacatín, bajo la plaza, nos encontramos con el parque y la fuente del mismo nombre. En la Fuente del Barranco, que data del siglo XVIII, te asombrarán sus vistas increíbles, con jardines llenos de terrazas, donde siglos antes se celebraba la compraventa de ropa como desvela la palabra árabe zacatín.

Junto a la Plaza Mayor, en la plaza del Mercado, nos encontramos con la imponente iglesia de Santa María la Mayor, uno de los edificios religiosos más importantes del siglo XVI en la Comunidad de Madrid; un periodo considerado de los más brillantes de la arquitectura religiosa castellana, con características propias y singulares, donde conviven el gótico tradicional con las nuevas aportaciones e ideas renacentistas. Su construcción fue iniciada por la Orden de Santiago en el segundo tercio del siglo XIII. Esta parte tiene planta de cruz latina con pétreo cariz externo de fortaleza y porte interno gótico. En el siglo XVI le fue añadida una nave central amplia y anchurosa y otras dos laterales. La magnífica torre, de 62 metros, las portadas y la sacristía fueron trazadas por Juan de Herrera. Las pinturas que decoran las paredes laterales del presbiterio, de finales del siglo XIX, son del pintor Ulpiano Checa, natural de Colmenar de Oreja.

Ubicada en las afueras, la ermita del Santo Cristo del Humilladero es uno de los edificios religiosos más importantes de este municipio. La construcción se hizo en varios períodos, entre los siglos XVI y XVIII. Consta de dos capillas, una del siglo XVI y otra, de estilo barroco, del XVII, con muros de sillería en piedra. Acoge la imagen del patrón de la ciudad: el Cristo del Humilladero. Se accede a la zona por el placentero paseo que va desde la Plaza Mayor hasta los jardines y pinares del Cristo y por donde transcurre la procesión del patrón, en la primera semana de mayo; un recuerdo imborrable para quien la presencia ya que, al tratarse de una procesión nocturna, interminables filas de cirios encendidos parece que caminan solos en la oscuridad.

El convento de la Encarnación del Divino Verbo, de mediados del siglo XVII, es uno de los más importantes conjuntos conventuales de la Comunidad de Madrid. Obra de Fray Lorenzo de San Nicolás, cuenta con una monumental fachada, un hermoso ejemplar de barroco con tres huecos que dan paso a un atrio, desde el que se pasa a la iglesia. Muy dañado en la guerra Civil, es reconstruido en 1947. Al tratarse de un convento de clausura, solo puede visitarse la iglesia conventual en horas de culto, donde puede apreciarse un conjunto de obras de Matías de Torres, una de las mejores muestras de la pintura del barroco madrileño.

Visitas imprescindibles en Colmenar son también el Teatro Municipal Diéguez o el Museo Municipal Ulpiano Checa. Construido a mediados del siglo XIX sobre un antiguo Hospital de la Caridad del siglo XVI, al Teatro Municipal Diéguez se le llamó corral de comedias y luego Teatro de la Caridad. Ha sido utilizado para el rodaje de series de televisión como “La Regenta” y “Cuéntame cómo pasó”, así como para producciones cinematográficas.

Uno de los museos más sorprendentes de la región, y que acoge Colmenar de Oreja, es el Museo Ulpiano Checa, dedicado a uno de los pintores más cotizados en su tiempo, nacido en esta localidad, y hoy casi desconocido. Se trata de la mejor colección dedicada a un solo artista y un referente en los espacios expositivos de la región. El museo alberga algunos de los cuadros que inspiraron películas como “Quo Vadis” o “Ben Hur”, obra original de Ulpiano Checa, además de gran cantidad de óleos, acuarelas, grabados o libros ilustrados, así como algunas obras de referencia y mucha documentación variada sobre la figura del pintor.

Qué hacer en Colmenar de Oreja

Son múltiples las opciones que ofrece Colmenar de Oreja, además de disfrutar de un paseo por el casco histórico: desde rutas de fuentes y miradores hasta una para descubrir la “Casita del Ratoncito Pérez”, o las que puedes realizar disfrutando de ermitas y canteras.

También puedes degustar excelentes caldos de la zona con una ruta de enoturismo. La historia de Colmenar de Oreja está ligada a la tradición de cultivo de la vid y la elaboración de vinos. Bodegas centenarias, fábricas de tinajas, cuevas excavadas bajo las casas, viñedos que producen uvas de variedades como malvar o airen en vinos blancos, o bien tempranillo en vinos rosados y tintos.

Su particular gastronomía ofrece especialidades como las patatas chulas, el pisto vaquero, el cabrito asado y las pozas: una especie de bocadillo de pan candeal en el que la miga es sustituida por un picadillo de cebolla, tomate y escabeche.

Si sales a contemplar su entorno natural, podrás conocer lugares como la Laguna de las Esteras, humedal incluido en el Catálogo de Embalses y Humedales de la Comunidad de Madrid. Está asentada sobre un terreno salino y la mayor parte del año la laguna está seca y forma una curiosa costra de sal, por lo que popularmente también se la conoce como Laguna Seca.

Más información: rutas por Colmenar de Oreja

Cualquier época del año es buena para acercarte a este singular enclave de Madrid, pero anímate a conocer sus fiestas y tradiciones y encontrarás más razones para no perderte una vivencia que recordarás siempre.