Turismo Madrid

Turismo Madrid. Establecimientos centenarios

Años de historia nos contemplan desde centenarias tabernas y restaurantes que conservan su ambientación tradicional y, en su mayoría, mantienen recetas heredadas generación tras generación. Aquí tienes una lista ¡Viaja en el tiempo! 

Revivir el pasado entre las paredes de un restaurante es una experiencia que podemos disfrutar en los restaurantes centenarios de Madrid. Entre tradición y modernidad podrás viajar en el tiempo para revivir tertulias con Galdós o Valle-Inclán, tomar chatos de vino con Hemingway y hasta ser testigos de atentados contra reyes.

Los Restaurantes Centenarios de Madrid son un ejemplo de trabajo continuado y exquisita atención a sus clientes durante muchas generaciones, lo cual se sigue reflejando actualmente en estos magníficos restaurantes. El comensal podrá disfrutar de la comida tradicional a la par que atemporal y conocerá, a través de su cocina la historia de Madrid de más de un siglo. Algunas de estas joyas de la ciudad son: La Bola, La Casa del Abuelo, Lhardy, Los Galayos, La Bodega de la Ardosa, Botín, Café Gijón, Casa Alberto, Casa Ciriaco, Casa Labra y Casa Pedro. Descúbrelos con nosotros.

El restaurante más antiguo del mundo

Goya trabajó en sus cocinas de friegaplatos, Hemingway y Truman Capote degustaron sus sabrosos menús... ¡Se respira historia en sus agradables salones! Botín, desde 1725, en pleno Madrid de los Austrias, te envuelve nada más entrar por su vieja puerta. Consta en el Libro Guinness de los Récords como el restaurante más antiguo del mundo. Los asados en su impresionante horno de leña son su especialidad.

Más restaurantes castizos

El restaurante Los Galayos fue inaugurado en 1894. Cuenta con salones decorados y ambientados en un estilo tradicional y elegante. Sus dos estupendas terrazas se inmiscuyen en lo más castizo de Madrid: la Plaza Mayor. Cocina castellana de alta calidad y cerveza tirada con gran maestría podremos saborearlas tanto en verano como en invierno.

La Generación del 98, la del 27, médicos o políticos formaron parte de las tertulias intelectuales del Café Gijón, con nombres de la talla de Ramón y Cajal, Pérez Galdós, Pío Baroja, Gregorio Marañón o Severo Ochoa. Situado en el Pº de Recoletos 21, fue fundado en 1888 por un asturiano afincado en Madrid. En uno de los ambientes más bohemios de la capital podremos degustar desde un desayuno típicamente madrileño de chocolate con picatostes hasta una excelente merluza a la sidra o paella en el almuerzo o cena.

Situado en la Carrera de San Jerónimo 8, desde 1839 Lhardy nos muestra en sus suntuosos salones, testigos de los últimos 175 años de historia, cocina principalmente madrileña y mediterránea. En la carta rescata las mejores recetas tradicionales como su mítico cocido o los callos madrileños. Tienen varios salones privados ideales para celebraciones y comidas de grupo.

Desde 1870 el restaurante La Bola (c/Bola 5) nos presenta, con su cocina castellana y tradicional, una gran variedad de platos anclados en la cultura de la villa trabajados con carbón de encina. Entre sus especialidades destacan el cocido madrileño, el cordero o la merluza de la casa que podrás saborear en unos salones acogedores y repletos de solera.

El restaurante Casa Labra está situado muy cerca de la Puerta del Sol (C/Tetuán, 12). Se trata de una taberna centenaria que ha permanecido imperturbable desde el año 1860. Fue testigo de la fundación clandestina del PSOE de la mano de Pablo Iglesias. Mantiene el servicio separado: la comida (tapas) se pide en una especie de taquilla con mostrador, y la bebida en la barra. El bacalao es su especialidad. No dejes de probar sus deliciosos "soldaditos de pavía".

Solamente la entrada ya nos traslada al Madrid de nuestros bisabuelos. La Bodega de la Ardosa, fundada en 1892, es de esas típicas tabernas de Malasaña repletas de fotografías que dan testimonio de su historia y en la que cualquier tapa o ración es una delicia, pero siempre con su tortilla de patatas a la cabeza. En los años 80 se especializaron en cerveza, siendo los primeros en importar la checa. El vermut de grifo también tiene sello propio.

Taberneros en Madrid desde 1906, La Casa del Abuelo es de esos sitios que no puedes dejar de visitar cuando se trata de un buen tapeo acompañado de una cerveza o un vino. Cuentan que Andy Warhol se apostaba en la barra de La Casa del Abuelo cada vez que llegaba a Madrid acompañado de un chato de vino. Su especialidad son las gambas cocinadas, prácticamente en toda su variedad.

Castizo como la plaza de Cascorro, donde está ubicado, y tradicional desde el año de su fundación en 1895, el restaurante Malacatín es uno de los templos del cocido madrileño, los callos y de los espectaculares caldos con los que se acompañan. Pocas mesas para un servicio extraordinario.

Frente a la Casa de la Villa, en plena calle Mayor, encontramos Casa Ciriaco, fundada en 1897. Fue testigo del atentado a la comitiva real de la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia. Sus paredes están decoradas con multitud de fotografías y la "pepitoria de gallina" es su plato estrella, manteniendo su receta desde hace más de 100 años.

Un referente de la comida castellana y madrileña es Casa Pedro. Ofreciéndonos una fantástica cocina con sus orígenes en 1702 (aunque sin el aval del Guinness), este restaurante cuenta con gran variedad de salones y comedores privados, una gran terraza y una bodega donde disfrutar un fabuloso ambiente informal.

En el mismo edificio donde vivió Miguel de Cervantes, en la calle Huertas, se ubica Casa Alberto. Fundada en 1827, conserva todas sus recetas clásicas como los callos, el rabo de buey o su bacalao a la madrileña. Sus tapas y sus platos puedes paladearlos en una de las barras más antiguas de Madrid.

Más información de los restaurantes centenarios en la web Restaurantes y Tabernas Centenarios de Madrid