Turismo Madrid

Turismo Madrid. Villamantilla

Situada en la ribera del río Perales y con una Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) llamada "Encinares de los ríos Alberche y Cofio", recorre su entorno siguiendo alguna de las múltiples rutas que parten del municipio. 

Los hallazgos de vestigios de la época romana indican que las tierras de Villamantilla pudieron formar parte de la Mantua Carpetanorum, que actualmente se ubica según muchos documentos en la localidad de Villamanta. Los asentamientos estables en Villamantilla fueron realizados por pastores. El municipio pasó a depender de Segovia, en 1629 fue reconocido como Villa y cambió de manos en varias ocasiones antes de que en el siglo XIX se abolieran los señoríos. En 1833 se incorporó a la provincia de Madrid.

Los habitantes se dedicaban, fundamentalmente, a la agricultura y a la ganadería. La primera estaba formada por cultivos de trigo, centeno, cebada, avena, uva, olivo y hortalizas. La segunda, por vacuno, ovino, caballar, caprino y de cerda. Asimismo había producción de vino y actividades apícolas. Los oficios tuvieron su influencia en la arquitectura urbana municipal, que presentaba manzanas irregulares de pequeño tamaño donde conviven viviendas rurales y dependencias agropecuarias. Desde la segunda mitad de siglo XX se han construido segundas residencias y ha aumentado el turismo por lo que se ha desarrollado el sector servicios, la industria y la construcción.

El entorno natural de Villamantilla es muy valioso y presenta zonas de dehesa de encinas, campos de cultivo, matorrales y olmos, chopos y sauces en la ribera del río Perales. Este cauce también ha originado unas cárcavas fruto de la erosión. Las especies animales más abundantes son los jabalíes, conejos, zorros y las aves –incluso rapaces-. Éstas se presentan bajo una Zona de Especial Protección (ZEPA).

El principal ejemplo del patrimonio artístico de Villamantilla es la Iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, del siglo XVI. Las últimas reformas llevadas a cabo en el edificio han permitido recuperar gran parte de su aspecto pasado: se ha dejado al descubierto una antigua entrada bajo la espadaña y un nuevo hueco en el campanario, donde se ha colocado una quinta campana. Además, los antiguos muros revocados de blanco y la espadaña de ladrillo encalado han dado paso al ladrillo visto.

La tradición agropecuaria del municipio también permite observar los restos de un molino de 1636. De éste quedan sus dos pozos construidos con sillares de piedra por donde saltaba el agua que movía la maquinaria. A menos de un Kilómetro se encuentra una pequeña presa de escasa altura erigida con mampostería y reforzada con contrafuertes.

Más información: www.villamantilla.org