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Molinos (Los)

La construcción del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial en el siglo XVI revitalizazó la comarca y desarrolló la agricultura, poniéndose en marcha molinos de agua a orillas del río Guadarrama para moler el cereal, que dan nombre al municipio.  

Existe constancia de que Los Molinos contaba con asentamientos estables en el siglo XIV. También es mucho más que probable que la existencia de vías de comunicación y pecuarias que discurren por el municipio originara poblamientos con bastante anterioridad. El inicio de la construcción, en el siglo XVI, del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial supuso una revitalización de la comarca y el desarrollo de la agricultura. Ésta provocó la puesta en funcionamiento de molinos de agua a orillas del río Guadarrama para moler el cereal. En dichos molinos está el origen toponímico municipal. Los Molinos perteneció a El Real de Manzanares hasta que en 1666 se le concedió el título de Villa.

La situación geográfica del municipio, en plena sierra, y la presencia del río Guadarrama y seis arroyos otorgan gran riqueza natural a la localidad. Las especies vegetales más habituales en sus tierras son robles, encinas, fresnos, chopos, pinos, endrinos, acebos, níscalos, setas de cardo y plantas aromáticas y medicinales. La fauna está formada, fundamentalmente, por mamíferos –jabalíes, corzos, zorros, conejos…-, aves –incluidas rapaces-, anfibios, reptiles y animales acuáticos.

Las principales actividades de los habitantes eran la agricultura, los aprovechamientos forestales y la ganadería –ovejas, cerdos, vacas y gallinas-. Esta última también afectó al desarrollo urbanístico mediante la construcción de viviendas formando pequeñas e irregulares manzanas. La llegada del ferrocarril a finales del siglo XIX fomentó el comercio y favoreció el turismo. Muchos de los turistas establecieron su segunda residencia en la localidad por lo que también existen edificaciones recientes.

El patrimonio artístico y cultural de Los Molinos tiene sus máximos exponentes en los antiguos molinos –de los que quedan algunos restos- y en las construcciones religiosas. La Iglesia de la Purísima Concepción, de 1570, es renacentista con influencias escurialenses. Presenta una nave de cruz latina, con un pórtico en el exterior con bóvedas de medio cañón. En el interior destaca un retablo barroco del siglo XVIII realizado en madera dorada y policromada.

Otros ejemplos patrimoniales están en las capillas de San José y del Carmen. La Capilla-Ermita de San José, de 1737, es de estilo neoclásico herreriano y se ubica en el cementerio antiguo. La Capilla-Ermita del Carmen, de 1929, está erigida con mampostería y armadura de madera cubierta con teja plana.

Más información: www.ayuntamiento-losmolinos.es