Turismo Madrid

Turismo Madrid. Galapagar

 Se han encontrado restos romanos como una calzada y el Puente de Alcanzorla, por aqui también pasaron los árabes y perteneció a El Real de Manzanares. Cuenta con un rico patrimoio artístico de los siglos XVI a XVIII, además de su riqueza natural. 

En Galapagar se han encontrado restos romanos, como una calzada y el Puente de Alcanzorla, que prueban la existencia de asentamientos de población en esa época. Los árabes también estuvieron presentes durante la dominación musulmana y en el siglo XI la localidad figura como un núcleo administrado por el Concejo Segoviano. Se produjeron discrepancias por el control de las tierras entre Madrid y Segovia y el municipio fue incluido en El Real de Manzanares.

Galapagar obtuvo villazgo propio, en 1523, y también fue parada de Felipe II en su camino hacia San Lorenzo de El Escorial. El origen del nombre parece encontrarse en los primeros asentamientos, establecidos en las inmediaciones de una laguna en la que eran frecuentes los galápagos.

El término municipal está situado en la ladera de la Sierra de Guadarrama, por lo que goza de riqueza natural y abundante agua –con el río Guadarrama y numerosos arroyos-. Cabe destacar la presencia de encinas, pastizales, enebros, jaras y monte bajo.

Las principales actividades de los habitantes eran al agricultura –principalmente se cultivaban cereales y legumbres-, la ganadería –vacas, cerdos, cabras y ovejas, que además contaban con la Cañada Real Segoviana y otras nueve vías pecuarias-, la apicultura –con más de un centenar de colmenas- y el transporte de carbón y leña. El sector servicios también existía y adquirió gran relevancia a partir del siglo XX debido al turismo. Los diferentes oficios de la población tuvieron influencia en el desarrollo urbano. Es posible ver construcciones rurales y fincas agropecuarias que conviven con viviendas unifamiliares y edificaciones recientes.

El patrimonio artístico de Galapagar ofrece muestras de gran valor como la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, del siglo XVI y declarada Bien de Interés Cultural. Se trata de un edificio donde destaca la torre de dos cuerpos separados por una imposta de piedra. Presenta una nave central apoyada sobre pilares rectangulares que forman seis arcos de medio punto y dos naves laterales con la mitad de anchura que la central. El presbiterio es de planta cuadrada con bóveda de crucería gótica. En el interior hay una pila bautismal barroca y la cubierta de la nave muestra un artesonado de madera.

Otros ejemplos patrimoniales son: la Iglesia de San Bartolomé o de El Cerrillo, original de 1447 pero reconstruida en varias ocasiones; el Ayuntamiento, del siglo XVIII y reformado en el XX, presenta elementos de piedra labrada; el Puente de la Alcanzorla, es romano y construido en piedra con un solo ojo; el Puente del Retamar, de entre los siglos XVI y XVII; el Puente de Herrera, erigido en la época de Felipe II para mejorar el camino hacia el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial; el Puente del Molino o Viejo de la Navata, medieval; y el Puente Herreño, del siglo XVIII.

Más información: www.ayuntamientodegalapagar.com