Turismo Madrid

Turismo Madrid. Sevilla la Nueva

 Este tranquilo municipio de la Mancomunidad del Alberche ofrece la posibilidad de pasear por su casco antiguo y de realizar paseos a pie o en bicicleta en su entorno natural. 

Los asentamientos estables en Sevilla la Nueva parecen proceder del siglo XVI, si bien hay autores que creen que el origen es anterior, de la época mozárabe, con poblaciones realizadas por personas procedentes de la localidad toledana de Sevilleja e incluso de Sevilla. Como otros municipios de la zona, Sevilla la Nueva fue objeto de discrepancias jurisdiccionales y cambió de propietarios. La población quedó incluida en el sexmo de Casarrubios, con el que estuvo relacionado hasta el siglo XIX.

En 1690, Sevilla la Nueva obtuvo el título de Villazgo. Con la división administrativa de 1752, pasó a formar parte de la provincia de Madrid. La Guerra Civil española tuvo repercusión en la localidad por encontrarse próxima a la batalla de Brunete. Sin embargo, desde la segunda mitad del siglo XX, el municipio ha vivido un desarrollo económico que lo ha convertido en moderno pero sin perder su identidad rural.

El paisaje se caracteriza por el gran número de arroyos que surcan el término así como por la existencia de acuíferos subterráneos. Éstos dan origen a vegetación de ribera y arbustos. En el municipio también es posible ver encinas, enebros, quejigos, pinos y campos de cultivo de secano junto con olivos, viñas e higueras. Los principales animales que habitan las tierras de Sevilla la Nueva son las aves –que gozan de una Zona de Especial Protección-, los mamíferos, los anfibios y los reptiles.

Una de las principales dedicaciones de los habitantes era la agricultura, que producía, principalmente, trigo, cebada, centeno, avena. La ganadería, la apicultura, el comercio y la industria también estaban presentes aunque en menor medida. Desde el siglo XX, se ha registrado un incremento del sector servicios. Estas actividades tuvieron su influencia en la arquitectura urbana municipal con viviendas rurales y dependencias agropecuarias, si bien durante las últimas décadas se han creado edificios de nueva construcción y segundas residencias.

Dentro del patrimonio artístico de Sevilla la Nueva destaca el Palacio de Baena –del siglo XVII y estilo herreriano-, también conocido como La Casa Grande, restaurado a finales del XX y utilizado actualmente como casa de cultura. La Iglesia Parroquial de Santiago también merece una visita para observar las imágenes de los patrones de la localidad.

Pero si lo tuyo es la naturaleza te recomendamos que realices alguna de las rutas de senderismo que propone el ayuntamiento en su web. 

 

Más información: Conoce Sevilla la Nueva