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Moraleja de Enmedio

Situado en una zona de llanuras con suaves ondulaciones surcada por gran número de arroyos, su población se dedica cada vez menos a la agricultura y la ganadería, mientras crecen el comercio y la actividad industrial.

Los asentamientos estables en las tierras de Moraleja se remontan a la época de la repoblación segoviana surgida tras la Reconquista. Una de las primeras referencias sobre Moraleja de Enmedio se encuentra en un documento del siglo XII donde también figuran Moraleja La Mayor y Moraleja de los Buyerros –en la actualidad, despoblados-. Precisamente en la ubicación geográfica del término municipal parece hallarse su toponimia, pues se encontraba en medio de las otras dos “Moralejas”. Posteriormente se produjeron disputas jurisdiccionales sobre el municipio, que cambió de manos debido a donaciones y ventas. Desde 1757, pertenece a la provincia de Madrid. A partir del siglo XX, la localidad vive un desarrollo económico y un incremento de la población.

El medio natural de Moraleja de Enmedio se caracteriza por estar situado en una zona de llanuras con suaves ondulaciones surcada por gran número de arroyos –algunos de ellos estacionales-. El paisaje está formado, fundamentalmente, por olmos, chopos, encinas, fresnos, pinos, sauces y matorrales. También son frecuentes los campos de cultivo. La agricultura constituye una de las principales labores de la población con la producción de trigo, cebada, centeno y algunas hortalizas. También había ganadería, actividad comercial e industrial y otros oficios. Desde la segunda mitad del siglo XX, se está viviendo un desarrollo económico que ha provocado la disminución de las actividades tradicionales y el incremento del sector industrial, de los servicios y de la construcción. Ésta última ha originado un aumento de las viviendas de tipología urbana y de las segundas residencias, aunque todavía es posible ver ejemplos de casas con características rurales.

Moraleja de En medio también ofrece muestras de patrimonio artístico. La más destacada es la Iglesia de San Millán, del siglo XVIII aunque en el XIX y XX se llevaron a cabo obras de reforma. Destaca la torre neomudéjar de cuatro cuerpos más campanario rematados con un chapitel, adosada al lado del Evangelio. La iglesia está construida con ladrillo y presenta una nave dividida en tres tramos con arcos de medio punto.

Más información: www.ayto-moraleja.es